¿Ha notado usted que sus padres o abuelos que envejecen parecen menos enérgicos que antes?Nuestros cuerpos experimentan cambios fisiológicos que afectan a cómo procesamos vitaminas y minerales, por lo que es cada vez más difícil satisfacer las necesidades nutricionales sólo con la dieta.
La investigación del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento revela que los adultos mayores se enfrentan a desafíos nutricionales únicos.Mientras que las necesidades de algunos nutrientes en realidad aumentanIncluso con una dieta equilibrada, muchas personas mayores luchan por mantener niveles óptimos de nutrientes.
Los siguientes nutrientes son los más comúnmente deficientes en las poblaciones de edad avanzada y desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de la salud y la vitalidad:
Para abordar estas brechas nutricionales se requiere un enfoque de dos frentes:
Ajustes en la dietaSe centran en incorporar alimentos ricos en nutrientes como verduras de hoja verde, pescado graso, nueces y productos lácteos fortificados.Los métodos de preparación también importan..
Suplementación dirigidaSin embargo, los suplementos deben utilizarse con prudencia y preferiblemente bajo supervisión médica,ya que algunas vitaminas pueden interactuar con medicamentos comunes entre los adultos mayores.
Los exámenes de sangre sencillos pueden revelar los niveles de vitamina D, B12 y hierro, lo que permite una intervención oportuna.